Desarrollo local y saberes comunitarios en Puerto Domínguez. Comuna de Puerto Saavedra, región de la Araucanía.

Francisco Rafael Cavieres Rioseco, Magíster en Planificación Urbana y Regional, Universidad de Buenos Aires (FADU–PROPUR). Temuco, Chile. IG: @fco_rioseco

Captura de las fotos: Puerto Domínguez, comuna de Puerto Saavedra, región de la Araucanía, Chile.  01 de febrero del 2025.

Nombre de las fotos: 1) Mujer rural – Saberes cotidianos. 2) Ceremonia. 3) Mote – Alimentar. 4) Lana- Materia prima. 5) Trabajo colectivo.

Las fotografías fueron tomadas durante una ceremonia mapuche organizada por la Mesa de la Mujer Rural de Puerto Domínguez, en colaboración con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. El encuentro tuvo como propósito difundir la cosmovisión local y visibilizar el trabajo productivo que se desarrolla en la zona. A través de la presentación de oficios, alimentos y tejidos, la comunidad buscó poner en valor su forma de vida, profundamente vinculada al territorio, la colaboración y la espiritualidad. Estas imágenes capturan ese instante de encuentro entre el Estado y la comunidad, donde los saberes locales se expresan como una forma de resistencia y de afirmación identitaria en contextos de aislamiento y desigualdad territorial.

¿Por qué son importantes estas fotografías en particular para su investigación? 

Estas fotografías son relevantes para mi investigación porque revelan cómo las dinámicas de descentralización y planificación territorial se intersectan con la vida cotidiana de las comunidades rurales. Muestran que, en las localidades más alejadas de los centros urbanos, el desarrollo no se mide solo por la infraestructura o la inversión pública, sino por la vitalidad de los vínculos comunitarios, las prácticas productivas y el arraigo cultural. Las mujeres retratadas representan el motor de estas localidades olvidadas: son quienes sostienen la economía local, los oficios tradicionales y la continuidad de las creencias. En su hacer cotidiano se condensa una noción alternativa de desarrollo, basada en la reciprocidad, el cuidado y la conexión con la naturaleza —dimensiones que los programas estatales apenas logran visibilizar, pero que son fundamentales para comprender la verdadera equidad territorial.


Local development and community knowledge in Puerto Domínguez, Commune of Puerto Saavedra, Araucanía Region.

Francisco Rafael Cavieres Rioseco, Magíster en Planificación Urbana y Regional, Universidad de Buenos Aires (FADU–PROPUR). Temuco, Chile. IG: @fco_rioseco

Location and dates of the photos: Puerto Domínguez, municipality of Puerto Saavedra, Araucanía Region, Chile. February 1st, 2025.

Name of the photos: 1) Rural woman – Everyday knowledge. 2) Ceremony. 3) Mote – Nourishment. 4) Wool – Raw material. 5) Collective work.

The photographs were taken during a Mapuche ceremony organized by the Rural Women’s Council of Puerto Domínguez, in collaboration with the Ministry of Housing and Urban Development of Chile. The gathering aimed to share the local worldview and highlight the productive work carried out in the area. Through the presentation of crafts, food, and weaving, the community sought to celebrate a way of life deeply connected to the land, collaboration, and spirituality. These images capture that moment of encounter between the State and the community, where local knowledge emerges as a form of resistance and identity affirmation in contexts of isolation and territorial inequality.

Why are those particular photographs important to your research? 

These photographs are relevant to my research because they reveal how the dynamics of decentralization and territorial planning intersect with the everyday lives of rural communities. They show that, in the most remote localities, development is not measured solely by infrastructure or public investment, but by the vitality of community bonds, productive practices, and cultural rootedness. The women portrayed embody the driving force of these often-forgotten places: they sustain the local economy, traditional crafts, and the continuity of beliefs. In their daily actions lies an alternative notion of development — one grounded in reciprocity, care, and connection with nature — dimensions that state programs seldom make visible yet are essential to understanding true territorial equity.